24 jun. 2012

Primero, un año de aprendizaje contínuo


Creo que la frase del título de esta entrada resume bastante bien mi primero de Arquitectura en la Escuela de Madrid, la ETSAM. Y los conocimientos puramente académicos han sido tan sólo una parte de este aprendizaje. En esta entrada quiero recopilar, más que TODAS las entregas que he hecho, mis impresiones acerca de este primer contacto.

Restaurante Los Manantiales (Félix Candela, titulado en Madrid)

Pero empecemos por el principio: hago la Selectividad (bien) y me da la nota para entrar(¿bien?). Después de un verano que según dicen es el mejor de tu vida, cojo el metro para acudir a mi primer día de clase. Sin conocer absolutamente a nadie, y por primera vez en la universidad, os podéis imaginar la cagalera que llevaba encima.

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Pero te das cuenta de que todos están como tú, y de que habían elegido estudiar lo mismo que tú, con lo que no podían ser tan diferentes. Te das cuenta también de que la gente es un encanto, y de que no puedes señalar a nadie que te caiga especialmente mal.


Claro está que siempre tienes más afinidad con unos que con otros: mis queridos frikitectos y frikitectas, también conocidos como DARKS, me han alegrado el año. Hubiese sido mucho más difícil sin ellos. Y no digo sus nombres para no hinchar todavía más su ya enorme ego, la archiconocida prepotencia del arquitecto (una de las cosas que más rápido hemos asimilado).


Nos hemos reído hasta decir basta. Primero, con los  "apodos cariñosos" a profesores: el calvito cabrón, o Calvin para los amigos, pasó también de ser la reina dragón a un vacilón callejero más. Afortunadamente Carmencita estaba ahí para pararle los pies. El hermano gemelo de Hermano Mayor nos daba clases de Arquitectónico. Nuestra profesora de Cálculo esnifaba tiza. El de Introducción a la Arquitectura era un pedófilo. Joyitas todos.

Y luego está Twitter (¡sígueme: @mario_mpark!). Por encima de todos los hashtags, están tres con los que he soltado auténticas carcajadas: #adrimalamalísima, #notemetasconlachunga y #rokiskienlahistoria. Pero explicarlos sería extenderme demasiado, quizás haga una recopilación en otra entrada.

Las distintas asignaturas nos exigieron el máximo desde el principio. ¿Explicaciones y apuntes? ¿Para qué? El profesor se divierte más si somos autodidactas. Y así durante todo el año. Este método tiene sus inconvenientes (las grandes dosis de puteo a las que somete a los alumnos), pero también sus ventajas (no te dan todo masticado como antes, tienes que buscar tus propias soluciones, lo que te ayuda a madurar).
¿Y esto en qué se traduce? Estrés, noches sin dormir, cafeinomanía. Pero, mirándolo retrospectivamente (sí, he aprendido esa palabra hoy y tenía que ponerla en algún sitio) también en resultados. La evolución que hemos tenido es brutal, y eso te hace sentir bien a pesar de lo mucho que te ha costado.


Nunca olvidaré el día en que nos quedamos en la universidad para terminar un ejercicio de Geometría, las intersecciones. Angelitos, terminamos a las 11 de la noche, pensando que éramos unos héroes y que esa era la hora que más tarde íbamos a acabar en todo el año. JA-JA-JA.

Pero dos de las asignaturas en las que más se nota la evolución son Dibujo Arquitectónico y DAI (¿dibujo artístico? realmente es inclasificable).
¿Quién iba a pensar que la persona que pintaba semejante engendro el primer día de curso...




... iba a terminar "interpretando" El Portugués de Braque y el Desnudo bajando una escalera de Duchamp?





Y de la misma manera, ¿cómo me iba a imaginar, habiendo sudado la gota gorda para hacer una sección de m***** de la casa de los Grisones (la cual estoy seguro de que nos ha dado pesadillas a más de uno)...
... iba a conseguir hacer mi primera sección fugada...


... o incluso componer una lámina de la iglesia Ravnsbjerg al final del segundo cuatrimestre?
















Sin embargo, la ASIGNATURA, la madre de todas ellas, ha sido Proyectos, donde diseñábamos nuestros primeras... ¿cosas? ¿pabellones? El nivel de arrogancia y estupidez de algunos de estos profesores roza el absurdo, y me temo que abundan, así que tocará aguantarse.
La que más tiempo y esfuerzo nos ha exigido, y al mismo tiempo la más relacionada con la profesión que vamos a desempeñar. El método seguido en las clases era totalmente nuevo para mí, con lo que espero que haya servido de base para ponerme las pilas de cara al curso que viene.

Mis primeros tres proyectos: un escenario, una residencia para artistas y una nueva entrada para el Matadero de Madrid. Estas son algunas fotos, muy pocas, de los mismos. Las piedras en la cara no, que duelen.






¡Qué rapido pasa el tiempo! La verdad es que este primer curso se me ha pasado volando.

¿Cómo fue vuestro primer año de universidad?

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